Diseño 100% a medida
Nada de plantillas recicladas. Tu web se ve como tu negocio, no como la de otro.
Fondo animado: un ave fénix de fuego en tonos naranja y dorado, símbolo de la marca Taika.
Diseñamos y programamos sitios web a medida para negocios en Chile. Rápidos, impecables en el celular y pensados para una sola cosa: que quien entra termine escribiéndote.
En la llamada te mostramos una demo de tu web — gratis y sin compromiso.
Sitios nuestros que están en línea ahora mismo
No son maquetas ni plantillas de catálogo: son sitios en vivo que hicimos para clientes reales. Ábrelos en otra pestaña y revísalos tú mismo — en el computador y en el celular.
Sitio institucional bilingüe para un club federado con dominio propio. Portada en video, galería del terreno y contacto directo por WhatsApp: la carta de presentación con la que el club recibe socios nuevos.
Web de alto impacto para una agencia creativa: intro cinemática, casos de clientes con métricas reales y cotizador de proyectos. Una experiencia que la posiciona a nivel profesional.
Sitio web premium para un estudio de grabación profesional. Diseño inmersivo que transmite el nivel de la sala y convierte la visita en una reserva por WhatsApp.
Agenda 20 minutos y te muestro una demo de cómo se vería la web de tu negocio — gratis y sin compromiso.
Quiero una web como estasHoy nadie contrata sin mirar antes. Si no encuentran nada —o encuentran algo hecho a la rápida— se van donde el que sí se ve serio. Esto es lo que cambia cuando tienes una web bien hecha.
juzga si un negocio es confiable solo por cómo se ve su sitio web.
Stanford Web Credibility Researchabandona una página desde el celular si demora más de 3 segundos en cargar.
Google / SOASTAbuscan en internet antes de comprar o contratar un servicio local.
Comportamiento de búsqueda local, GoogleTe buscan en Google y aparece la competencia, no tú.
Apareces tú, con tu sitio, tus fotos y tu teléfono.
Mandas tu Instagram como si fuera tu página web.
Mandas tu dominio propio: tunegocio.cl. Otra impresión.
En el celular se ve chico, cortado o simplemente feo.
Impecable en cualquier pantalla, partiendo por el celular.
Contestas las mismas preguntas 20 veces al día.
Precios, horarios y ubicación ya resueltos en la web.
El cliente te escribe y compara: quedas como uno más.
Llega convencido, preguntando cuándo puedes empezar.
Si mañana te cierran la cuenta de Instagram, lo pierdes todo.
Tu dominio y tu sitio son tuyos. Nadie te los quita.
Una web bien hecha se paga sola con los primeros clientes que llegan por ella. Todo lo que venga después es ganancia.
No cobramos aparte por lo que una web debería traer de fábrica. Esto es lo que recibes, siempre.
Nada de plantillas recicladas. Tu web se ve como tu negocio, no como la de otro.
La diseñamos primero para el teléfono, que es donde te van a mirar 8 de cada 10 veces.
Programada, no armada con plugins. Rápida de verdad, incluso con datos móviles.
Estructura, títulos y datos listos para que te encuentren buscando tu rubro en tu ciudad.
Botón flotante y enlaces con el mensaje ya escrito: el cliente solo aprieta enviar.
Los datos te llegan directo al WhatsApp o al correo, con el aviso de privacidad que pide la nueva ley. Sin bases de datos de por medio.
Dónde estás, cuándo abres y cómo llegar. Las tres preguntas que más te hacen.
Certificado HTTPS y cabeceras de seguridad. Nada de avisos de 'sitio no seguro'.
Los redactamos nosotros. Tú nos cuentas de tu negocio y del resto nos encargamos.
Tus fotos ordenadas y tratadas, mostradas como corresponde. Ver es creer.
Google Analytics instalado: sabes cuánta gente entra, de dónde y qué mira.
Inscribimos tu .cl a tu nombre con el primer año pagado, y lo dejamos andando desde el día uno.
¿Necesitas algo más — tienda online, reservas, un panel para editar tú mismo o un chatbot con IA? También lo hacemos.
Cuéntame qué necesitasCada rubro vende distinto, así que cada web se arma distinto. Elige el tuyo y te muestro qué llevaría tu sitio.
El objetivo: Que llegue más gente a la mesa y menos llamadas preguntando lo mismo.
¿No está tu rubro en la lista? Da lo mismo — el método es el mismo.
Cuéntame de tu negocioLo barato sale caro y lo caro no siempre sale mejor. Así se ve la diferencia, en frío.
Calidad de agencia grande, trato directo de alguien que te contesta el mismo día.
Agenda tu llamada gratisUna web que se ve linda pero no convierte es un adorno caro. Todo lo que hacemos apunta a que el visitante termine escribiéndote.
Sin intermediarios ni ejecutivos de cuenta. El que diseña y programa tu web es el que te contesta el WhatsApp.
Nada de constructores llenos de plugins. Código propio: por eso carga rápido y se ve perfecta en todos lados.
Una landing en 3 a 5 días y un sitio completo en alrededor de una semana. Sin proyectos que se eternizan.
Estudiamos cómo compra tu cliente antes de diseñar. No es la misma web para un taller que para una clínica.
Dominio, hosting y código son tuyos. Si mañana quieres irte a otro proveedor, te llevas todo.
Nada de tickets en inglés que responden en tres días. Escribes y te contesto el mismo día.
Cinco pasos, sin tecnicismos y sin sorpresas. En alrededor de una semana tu negocio está en línea.
Gratis y sin compromiso. Me cuentas de tu negocio y te muestro cómo se vería tu web.
Qué secciones lleva, qué incluye, cuánto vale y cuándo está lista. Todo por escrito.
Nosotros escribimos los textos y ordenamos tus fotos. Tú solo revisas los avances.
Ves tu web funcionando antes de publicarla y pides los cambios que quieras.
Dominio, hosting y Google configurados. Te la entrego funcionando y te enseño a usarla.
Tú te dedicas a tu negocio; del resto me encargo yo.
Agenda tu llamada gratisPago único: la web queda tuya. Elige el plan que calza con tu negocio — y si ninguno calza, lo armamos a tu medida.
Tomamos pocos proyectos a la vez para que cada web salga impecable.
Para negocios que hoy solo tienen Instagram.
pago único · incluye el dominio .cl del primer año
El estándar: el sitio completo de tu negocio.
pago único · el plan que eligen 8 de cada 10
Cuando el sitio tiene que resolver algo, no solo mostrarlo.
proyectos desde $590.000 · alcance, plazo y precio cerrados por escrito antes de empezar
Opcional. Si prefieres, te entregamos todo a tu nombre y lo administras tú.
Te mostramos cómo se vería tu web en la primera llamada. Recién ahí decides.
Lo que cotizamos es lo que pagas. Nada de costos que aparecen a mitad de camino.
El dominio se inscribe con tus datos, no con los míos. Si algún día te quieres ir a otro proveedor, te llevas todo.
Instagram sirve para que te conozcan; la web sirve para que te contraten. En Instagram compites con memes y con la competencia a un scroll de distancia, no apareces en Google y la cuenta no es tuya: si mañana te la cierran o te la hackean, perdiste todo. Tu web es tuya, aparece en Google y muestra precios, servicios y confianza en 10 segundos. Lo ideal es tener las dos, y que el Instagram lleve a la web.
Una landing de una página queda lista en 3 a 5 días. Un sitio completo, en alrededor de una semana. El plazo real depende de una sola cosa: qué tan rápido me pasas la información y las fotos de tu negocio. Todo lo demás corre por mi cuenta.
Sí, y es lo más normal del mundo. Los textos los escribo yo después de conversar contigo, y tus fotos las trato para que se vean bien. Si de plano no hay material, usamos imágenes profesionales con licencia mientras tanto y las cambiamos cuando tengas las tuyas.
Queda a tu nombre: el dominio, el hosting y el sitio. No quedas amarrado a nadie. Si algún día quieres llevártela a otro proveedor, te entrego todo sin peros. Prefiero que te quedes porque el trabajo está bien hecho, no porque no puedas irte.
Va incluido en todos los planes: inscribo tu .cl con tus datos y el primer año ya está pagado dentro del precio. Desde el segundo año la renovación cuesta alrededor de $10.000 al año y se paga directo a NIC Chile, que es el organismo que administra los dominios .cl en el país — o queda cubierta si tomas la mantención mensual. Te lo digo ahora y no cuando te llegue el aviso de renovación: el dominio es tuyo y corresponde que sepas exactamente qué cuesta mantenerlo.
Desde el 1 de diciembre de 2026 rige en Chile la Ley 21.719, que obliga a cualquiera que reciba datos de personas a decir para qué los pide, a no pedir de más y a borrarlos si el titular lo solicita. Y ojo: un nombre y un teléfono en un formulario de contacto ya cuentan como datos personales, así que esto aplica igual a un taller mecánico que a una clínica. Tu web sale construida bajo esa regla: el formulario pide solo lo necesario, lleva enlazado su aviso de privacidad, no instala rastreadores escondidos y los datos te llegan directo a ti sin quedar guardados en una base de datos que después haya que proteger. Ahora, seamos claros en el límite: me hago cargo de tu sitio, no de tu negocio completo. Lo que hagas después con esos contactos —guardarlos en una planilla, mandarles promociones— depende de cómo lo manejes tú, y ahí lo que corresponde es un abogado, no un programador. Lo que sí te aseguro es que tu web no va a ser el punto débil. Puedes revisar cómo lo aplicamos en nuestro propio sitio: la política de privacidad está enlazada más abajo.
El primer mes los cambios van incluidos. Después, con la mantención de $8.000 al mes me escribes por WhatsApp y lo cambio yo mismo. Si prefieres administrarlo tú, en el plan a medida te dejo un panel para editar el contenido sin tocar código.
Tu web sale preparada para eso: estructura, títulos, velocidad, datos de tu negocio y mapa. Eso es la mitad del trabajo. La otra mitad es el tiempo — Google demora algunas semanas en indexar y posicionar un sitio nuevo. Te dejo además la ficha de Google configurada, que es lo que más rápido mueve la aguja para un negocio local.
Puede ser, y a veces resulta. El problema aparece después: plantillas que cargan lento, que se ven mal en el celular, que nadie mantiene, o proyectos que quedan a medias porque el conocido se ocupó. Acá hay precio cerrado, plazo por escrito, tres sitios en línea que puedes revisar ahora mismo y alguien que te contesta el mismo día. Eso es lo que estás pagando.
Primero conversamos para entender qué tiene que hacer el sitio y cómo trabajas hoy: qué se te va en tareas repetidas, qué te piden los clientes por WhatsApp una y otra vez, qué parte del proceso conviene que resuelva la web sola. Con eso te mando una propuesta escrita con el alcance detallado, el plazo y un precio cerrado. Si te sirve, empezamos; si no, no pagaste nada por cotizar. Lo que no hago es tirar un número por WhatsApp sin entender el problema: un precio inventado a la rápida termina saliendo caro para los dos.
No llegamos ahí a ciegas. En la llamada te muestro una demo de cómo se vería tu web antes de que pagues nada, y durante el trabajo revisas los avances. Antes de publicar la ves funcionando completa y pides los cambios que quieras. Recién cuando estás conforme sale a internet.
¿Te quedó otra duda? Pregúntamela directo, sin vueltas.
Preguntar por WhatsAppEscríbeme y en 20 minutos te muestro una demo de cómo se vería el sitio de tu negocio. Gratis, sin compromiso y sin tecnicismos.